Lo que el vendedor olvidó contarte #2 – por qué la Lucky FF918 dibuja peces que nunca ha medido
En la primera parte mostré cómo un sensor de aparcamiento acaba dentro de una carcasa y se vende como sonda de profundidad. Hoy tengo sobre la mesa un aparato que sí es una sonda de pesca de verdad y que mide la profundidad de verdad: la sonda inalámbrica más popular del mercado, la Lucky FF918. 🎣
No le reprocho a la Lucky FF918 que no funcione. Funciona. La pregunta es otra: ¿cuánto de lo que ves en esa pantalla de colores es medición y cuánto es dibujo? Para averiguarlo conecté un analizador lógico a la línea de datos entre el módulo de radio y la pantalla y grabé qué llega exactamente desde el agua. Siete grabaciones independientes, a distintas profundidades.

El resultado me sorprendió, y creo que a ti también te sorprenderá.

1. Toda la conversación entre la sonda Lucky FF918 y la pantalla son nueve bytes
El flotador de la Lucky FF918 transmite en 433 MHz, a unos 333 bits por segundo. Es muy lento: para comparar, el módem telefónico más antiguo de los años ochenta era más rápido. Un paquete de datos son exactamente 9 bytes, menos que una palabra corta de un SMS. Un paquete nuevo llega cada 0,77 segundos.

Y eso es todo. Entre el flotador y la pantalla no pasa nada más:
- número de emisor – para que la pantalla sepa que es su sonda y no la del compañero del puesto de al lado
- profundidad – una medición real
- temperatura del agua – una medición real
- cuatro campos de objetivos – un byte cada uno
- suma de control – comprobación de que nada se corrompió por el camino
2. Esos cuatro bytes solo llevan la altura – nada más
Cada byte de objetivo es un número del 0 al 255, repartido entre la superficie y el fondo. Cero significa «aquí no hay nada», 255 significa «justo en el fondo», 128 significa «a media agua». Eso es todo.
Atención, porque esto importa al leer la pantalla: un byte de objetivo es una fracción de la profundidad, no una distancia. El mismo byte significa 1 metro cuando el fondo está a 2 metros, y 10 metros cuando el fondo está a 20. La escala siempre se estira de la superficie al fondo.
Comprobémoslo en la foto promocional de la Lucky FF918 del fabricante. Se ven 13,6 m de profundidad y un pez etiquetado como 3,7 m. El byte que lo lleva vale 70. La cuenta: 70 dividido entre 256, por 13,6 metros, da 3,72 metros. Coincide al decímetro con el número impreso encima del pez.
En ese byte, en cambio, no hay ni un solo dato sobre la intensidad del eco. Ni sobre el tamaño del objetivo. Ni sobre con cuánta fuerza algo devolvió el sonido. La sonda envía únicamente la respuesta a la pregunta «a qué altura», nunca «qué» ni «de qué tamaño».
3. La Lucky FF918 no sabe si debajo de ti hay un pez, una planta o un árbol caído
Esto se deduce directamente del punto dos, pero conviene decirlo aparte, porque se traduce directamente en la pesca. El flotador de la Lucky FF918 informa de un objetivo en la columna de agua, es decir, del hecho de que en algún punto entre el fondo y la superficie algo reflejó la señal. Y ahí acaba su conocimiento.
En esa transmisión no hay ningún campo que diga «esto es un pez» o «esto es una planta». Ninguna clasificación. Ningún reconocimiento. Y aun así la pantalla dibuja un pez en cada uno de esos casos, porque sencillamente no tiene otro icono.
En la práctica eso significa que en la pantalla se convierte en pez cualquier cosa: una mata de vegetación que crece del fondo, un árbol caído, una rama que sobresale, un tocón o cualquier otro enganche, burbujas de aire, una termoclina, sedimento en suspensión tras la lluvia, e incluso el eco de tu propio hilo o montaje. El aparato no miente: simplemente no tiene con qué distinguir una cosa de otra.
Hay otra trampa, mucho menos evidente. Una planta alta, un árbol caído o una rama que sobresale devuelven eco desde varias alturas a la vez, desde el fondo hasta su punta. La sonda informa entonces de varios objetivos uno encima de otro, y la pantalla dibuja con ellos varios peces separados colocados en columna. Esa característica «pila de peces» sobre el fondo, que parece un banco alimentándose, es muy a menudo simplemente un arbusto o una rama hundida.
Por eso tres «peces» quietos en el mismo sitio durante un cuarto de hora son casi con seguridad vegetación, un enganche o una estructura sumergida, y no un grupo de carpas esperando tu montaje. Y funciona en los dos sentidos: del enganche tampoco te enterarás, porque el aparato te lo muestra como pez en lugar de avisarte de que ahí mejor no dejar el montaje.
4. El tamaño del pez en la pantalla de la Lucky FF918 se sortea
Aquí llegamos a lo que de verdad me detuvo en la mesa de trabajo y lo que más dice sobre la Lucky FF918. Si en la transmisión no hay ningún campo que describa el tamaño del objetivo, ¿de dónde saca la pantalla peces pequeños, medianos y grandes?
Los sortea. Con cada paquete de datos recibido, para cada objetivo, se lanza un generador de números aleatorios que asigna una clase de tamaño:
| Resultado del sorteo | Probabilidad | Qué ves en la pantalla |
|---|---|---|
| 1 | 18,75 % | pez grande – el icono mayor, además de alarma sonora |
| 2 | 50,00 % | pez mediano |
| 3 | 31,25 % | pez pequeño |
De ese único sorteo se deriva luego todo lo que distingue un «pez grande» de uno «pequeño»: qué dibujo prefabricado se pega en la pantalla, cuán grande será la marca de color y si el aparato pitará con la alarma.
Y para que quede claro de dónde viene esta certeza: no se trata de que el algoritmo sea malo. Se trata de que en la trama de radio no existe ningún campo capaz de transportar el tamaño del objetivo. Aunque la pantalla quisiera mostrarlo honestamente, no tendría de dónde.
Cómo comprobarlo tú mismo, sin ningún equipo
No hace falta que me creas y no hace falta que sepas leer código:
- Baja con una cuerda una lata, una piedra o una rama, más o menos a media profundidad.
- Mira la altura del icono – será estable, porque la posición se calcula honestamente.
- Ahora mira su tamaño – esa misma lata inmóvil será unas veces «pez pequeño» y otras «grande», cambiando cada segundo.
Esa única prueba muestra las dos cosas a la vez: la altura constante demuestra que la medición de posición es real, y el tamaño que parpadea, que el tamaño es inventado. Grábalo con el móvil, se ve clarísimo.
5. El ecograma en color de la Lucky FF918 en su mayor parte no es una medición
Vuelve un momento al gráfico de la Lucky FF918 del principio del artículo. A la izquierda está todo lo que llegó del agua: una línea roja de fondo y cuatro puntos. A la derecha, el mismo conjunto de datos tras procesarse en la pantalla.
Fíjate en que la línea roja del fondo coincide píxel a píxel en ambas imágenes. Porque el contorno del fondo es real: una medición honesta por cada paquete de datos. También es real la altura desde la que volvió el eco, aunque la sonda no diga nada sobre qué lo reflejó.
Todo lo demás, en cambio, nace ahí mismo, en la pantalla, a partir de patrones prefabricados guardados en su memoria:
| Elemento de la imagen | De dónde procede |
|---|---|
| Línea de fondo, profundidad en cifras | medición |
| Temperatura | medición |
| Altura desde la que volvió el eco | medición |
| Tamaño y tipo del icono de pez | sorteo en la pantalla |
| Textura amarilla y roja del fondo | patrón de la memoria del aparato |
| Vegetación verde junto al fondo | generador de formas, independiente del agua |
| Banda de ruido junto a la superficie | se dibuja siempre, con grosor aleatorio |
| Desplazamiento fluido de la imagen | relleno entre paquetes de datos |
La columna de agua en esa pantalla tiene 445 píxeles de alto. Se dibuja a partir de cuatro números.
6. ¿Por qué funciona así la Lucky FF918? Porque en 433 MHz la imagen no cabe
Y aquí quiero ser justo con el fabricante: esto no es mala fe ni tacañería. Es física y normativa.
Calculemos cuánto necesita una sonda decente que dibuje una imagen real del fondo. Tomemos unos modestos 300 muestreos por ping:
| Componente | Cuántos bits son |
|---|---|
| Imagen: 300 muestreos de 8 bits | 2.400 |
| Telemetría: profundidad, temperatura, tensión, estado, suma de control | + 80 |
| Total por ping | 2.480 |
| Ping cada 100 ms, es decir, 10 veces por segundo | 24.800 bits por segundo |
| Sobrecarga del protocolo de radio, en torno al 30 % | 32.000 |
| Ocupación de banda solo del 65 %, para dejar margen a la repetición de tramas perdidas | unos 50.000 bits por segundo |
La Lucky FF918 transmite unos 94 bits por segundo. Eso es aproximadamente 500 veces poco. Por 433 MHz no se puede empujar una imagen real del fondo, así que la imagen tiene que nacer en la pantalla. Y nace.
¿Por qué es importante el margen para repeticiones? Porque a larga distancia se pierden tramas. Si el enlace está lleno hasta el tope, un paquete perdido no se puede repetir y la imagen se rompe. ¿Y por qué hacer ping más a menudo que cada 100 ms? Porque cada ping es una columna de imagen: con 10 pings por segundo cada columna es una medición real. Con menos pings queda un hueco entre ellas que el aparato tiene que rellenar con algo.
Qué significa esto al comprar un barco cebador con sonda
Esta es la conclusión que merece la pena llevarse de compras. Si alguien te ofrece un barco cebador que, por un único enlace de radio estrecho, tiene que gobernar la embarcación a la vez – motores, timón, luces, compuertas, esparcidor – y entregar imagen de sonda, esas dos cosas se pelean por la misma tubería, muy estrecha.
El control debe viajar continuamente y sin retardo, porque de eso depende que el barco gire. La imagen necesita ancho de banda. En la banda de 868 MHz se suma además un límite legal: solo se puede transmitir una fracción del tiempo, así que incluso un módem rápido da de media unos cientos de bits por segundo.
| Banda | Caudal real | ¿Soporta un ecograma real? |
|---|---|---|
| 433 MHz (esto es lo que lleva la FF918) | unos 94 b/s | No – 500 veces poco |
| 868 MHz | de unas decenas de bits a 1 kb/s | No – límite del tiempo de emisión |
| 2,4 GHz LoRa | varias decenas de kb/s | Sí, con un margen razonable |
| 2,4 GHz WiFi | 20-35 Mb/s | Sí, con muchísimo margen |
Por eso vale la pena hacerle al vendedor una pregunta sencilla: ¿en qué frecuencia y a qué velocidad viaja vuestra imagen de sonar? La respuesta te dirá más que toda la descripción del producto.
Resumen – lo que la Lucky FF918 no te dice abiertamente
Resumiendo honestamente, porque esto no es un aparato falso y no voy a fingir que lo sea:
- La profundidad y la temperatura son reales – como herramienta para comprobar el sitio antes de lanzar, el aparato cumple.
- La altura del eco se representa fielmente, pero eso no significa que allí haya un pez. Si la sonda informó de un objetivo a 4 metros, el icono estará a 4 metros, solo que debajo puede crecer un arbusto en lugar de nadar una carpa.
- No tomes el tamaño del icono como información – se sortea, un icono grande no significa un pez grande.
- Un icono de pez no significa «pez» – la sonda solo informa de un objetivo en el agua, y una planta, un árbol caído, un enganche o burbujas se ven idénticos en la pantalla.
- El ecograma en color no es una imagen del fondo – la textura, la vegetación y los colores son gráficos de la memoria del aparato.
- Cuatro objetivos a la vez es el techo – un banco no tiene manera de mostrarse.
Dicho de otro modo: la Lucky FF918 es un medidor de profundidad con termómetro decente y un indicador de «algo cuelga en el agua». No es una sonda de pesca en el sentido que entiende un pescador que mira una imagen del fondo.
Cómo analicé la sonda Lucky FF918
Un analizador lógico conectado a la línea de datos de la Lucky FF918, entre el módulo de radio y la pantalla, siete grabaciones independientes a distintas profundidades y temperaturas. Allí los datos viajan en texto claro, sin ningún cifrado. Las siete grabaciones se descomponen en los mismos paquetes de 9 bytes, y la temperatura leída de ellos permanece clavada en cada grabación mientras la profundidad cambia con suavidad. Así se ve un protocolo correctamente descifrado. Además seguí la lógica de la propia pantalla para determinar qué hace con esos datos.
Lo que no comprobé y por eso no comento: no me pronuncio sobre la calidad del transductor en sí ni sobre lo bien que la sonda detecta objetivos en el agua, no tengo datos para ello. Tampoco afirmo que el aparato mida mal la profundidad. Describo únicamente lo que demostré: qué envía la sonda y qué hace la pantalla con ello. El análisis se refiere a una unidad concreta y a la versión de firmware que encontré en ella.
El gráfico comparativo del principio del artículo es mi reconstrucción, dibujada con el mismo algoritmo que encontré en la pantalla, no una captura del aparato.
Fuentes y material para comprobarlo
- Decisión de la Comisión 2006/771/CE – armonización del espectro para dispositivos de corto alcance en la UE, origen de los límites para las bandas de 433 y 868 MHz
- ETSI EN 300 220-2 – norma armonizada que fija las potencias y el tiempo de emisión permitido
- Secretaría de Estado de Telecomunicaciones – el regulador español, uso del espectro sin autorización individual
- Semtech SX1280 – chip LoRa de 2,4 GHz, ejemplo de banda con caudal suficiente para una imagen de sonar
Advertencia. El análisis se refiere a una unidad concreta y al firmware que encontré en ella: otros lotes y variantes del modelo (FF918-C, CWLS y derivados) pueden diferir. Los límites de radio y los caudales los doy de forma orientativa, conforme a la normativa de la UE para dispositivos de corto alcance; los valores exactos dependen de la subbanda y de la solución concreta. Si en tu caso se ve distinto, escríbeme, comprobaré con gusto otra unidad.
Así funcionamos: antes de que algo llegue a nuestros barcos, pasa por esta mesa. Y si algo no pasa, lo decimos en voz alta, aunque en ese momento nadie quiera oírlo.

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